¿Sustituirán las tabletas a las ediciones impresas de los periódicos? Puede. O no…

Cuando asisto a una conferencia, seminario o congreso sobre el futuro de los medios de comunicación y sale uno de esos oradores que se autoerigen en profetas y pontifican cosas del tipo “el papel está muerto”, “la TDT ha fracasado y el futuro es la televisión por IP” o frases lapidarias por el estilo, suelo desconectar o ausentarme directamente de la sala. ¿Cuándo profetizaron la eclosión de las tabletas con la irrupción del iPad en el mercado? Y es que como cantaba Jim Steinman, The future ain’t what it used to be. Efectivamente esa es la única gran verdad en la era digital, el futuro ya no es lo que era. Cuando alguna vez me preguntan sobre el futuro de los periódicos, la televisión o los medios en general suelo contestar: “Se imaginan que lo supiera”.

En este mundo frenético de las nuevas tecnologías en que casi todo es susceptible de ser una pantalla, solo podemos hablar de tendencias. Por eso cuando se habla de si los Ipad y demás tabletas van a sustituir a las ediciones impresas, pues todo indica que son unos buenos candidatos, pero está por ver que sea realmente así, o hasta que aparezca una nueva pantalla que genere igual entusiasmo entre los editores. Después está la manía de que el papel va a desaparecer. ¿Por qué no prever que se revalorice? No sería la primera vez. Piensen en la música. La irrupción de los compact disc relegó a los vinilos, pero hoy vuelven a ocupar espacios importantes en las tiendas de discos. ¿Y qué me dicen de los relojes? Conozco muy poca gente que lleve un reloj digital en la muñeca, ganan por goleada los de manecillas.

La última edición del Libro blanco de la prensa diaria, publicado por la Asociación de Editores de Diarios de España (AEDE), incluye un interesante informe elaborado por Carat sobre las tabletas. El estudio, titulado Incidencia e impacto de las tabletas en la población española, señala que la lectura de prensa es la segunda actividad favorita de los usuarios de estas pantallas, y que lo suelen hacer en casa y por las noches, horas en las que tradicionalmente no consumían medios. Es decir, que de entrada la tableta es un complemento, no un sustituto, según las tendencias actuales. Y lo que es más importante, el usuario de tabletas está dispuesto a pagar por un contenido siempre que sea de calidad. (Ver gráfico y enlace inferiores)

Penetración y uso de tablets en España (presentación en PDF)

Los editores creen que los iPads y similares son su tabla de salvación. Puede ser, pero de momento están cometiendo idénticos errores que con las webs. Al principio estas eran clones de la edición en papel, y esto es lo que están siendo los periódicos en las tabletas, o clones del papel o de las webs. Los hábitos de consumo señalados por Carat en su estudio –muy similares a los que arrojan otros estudios– nos da pistas. En lugar de clonar y hacer la competencia a otros soportes del mismo periódico, hay que buscarle personalidad y contenidos propios a la edición en tableta y adaptarla no solo a las características de su pantalla, sino también a las del marco espacio-temporal en que se consume.

Una opción sería aprovechar las tabletas para lanzar una edición verpertina del periódico. Con análisis y tratamientos en profundidad de la actualidad del día. Se llenaría así un gap en el que el lector no consume información. Durante el día ha escuchado la radio, visto la tele, leído el periódico y consultado internet. Cuando llega a casa hay un vacío informativo hasta el informativo de televisión de la noche. ¿No sería una oportunidad de negocio para los periódicos? Pocos costes y rápida distribución, sin gastos de imprenta ni de reparto de ejemplares. Eso sí, se necesita una redacción concebida como factoría de contenidos, multimedia y eficaz.

Llegados al final, no me resisto a incorporar un vídeo que me encanta y que demuestra que el iPad y las tabletas pueden sustituir al papel, pero no en todo.

 

A %d blogueros les gusta esto: